sábado, 21 de agosto de 2010

ANTES QUE EL DÍA TERMINE: "66 AÑOS ANUNCIANDO QUE DIOS EN CRISTO NOS AMA"

Acabo de regresar de una Eucaristía, y aunque precisamente no era este aniversario el motivo central, muchos de los que allí nos encontrábamos podemos recordar con maravilloso agrado el encuentro sostenido con Jesús en los Cursillos de Cristiandad.
Y este dato sí que hace vibrar, porque la trascendencia de nuestras vidas tomaron nuevos rumbos, porque la armonía de la vida cotidiana encontró el cauce correcto, porque encontramos que habían entre nosotros muchos a los que ahora podemos llamar amigos, en fin; nos dimos cuenta que en medio de la cotidianidad en que nos plantó el Señor era posible encontrarnos con él.
No nos quiso arrancar del mundo, sino que; tomándonos de él, nos invitó a tener un encuentro e hizo relucir nuevamente nuestra singularidad como hijos de un mismo Dios, despertó nuestra creatividad para presentar la Buena Noticia de un modo fresco y sencillo; y quiso que lo hiciéramos con la originalidad que saben tener los que cada día están con Él.
Por eso quiso Dios que esta semilla sembrada en una pequeña isla (Mallorca) hace 66 años, recorra con carta de ciudadanía todos los rincones de este mundo que hemos recibido como tarea, y escuchando en este tiempo a nuestro Santo Padre hacemos nuestro también desde nuestro cotidiano vivir ese "retorno a las fuentes", y aquí la figura de nuestro amigo Eduardo Bonnín aparece como respuesta válida para conocer el "alma de los Cursillos de Cristiandad".
Quien se ha topado con su persona o con sus escritos encontrará una inmejorable oportunidad para seguir confiando que la gracia del Señor nos ha sido dada de una manera simple pero universal.
Pero quien de él habla mejor es este regalo llamado Cursillos de Cristiandad, esta obra querida por Dios y derramada por el Espíritu Santo, que cuando la entendemos bien (desde su simplicidad), nos lleva hasta espacios donde seguramente pensábamos no podíamos llegar: Es la potencia de la gracia en la vida de los hombres.
Son ya 66 años, desde aquel 20 al 23 de Agosto de 1944, en que junto con 14 jóvenes; Dios iniciaba en medio de su creación por medio de la amistad la transmisión de una Mejor Noticia: que Dios en Cristo nos ama a lo mejor de cada uno que es el ser personas.
Quizá durante este tiempo haya habido la tentación de "ponerlos al día"o de "hacerlos a nuestra medida", mas el mismo Dios nos quiso ahorrar este incidente, en la voz de nuestra madre la Iglesia; que nos llama no a cambiar lo que por Dios ya nos ha sido dado, sino que nos dejemos "cambiar" por la potencia de su gracia que siempre es novedosa y que no necesita "arreglos" ni "reparaciones" para poner al hombre de todo tiempo en la autopista de la gracia y en su encuentro de todos los días con el Señor de Todo y de todos.
Celebremos juntos estos 66 años siendo fieles al Evangelio, respetando los carismas y atentos a las personas.

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