jueves, 24 de mayo de 2012

CUANDO LA VERDAD SALE A FLOTE

El día de hoy he asistido, como todos los miércoles, a la Ultreya; si eres uno de los que conservas cada día este Encuentro con el Señor, te habrás dado cuenta que en medio de lo cotidiano del vivir todo va ocupando su lugar.
No se necesita realizar nuevas acciones, ni mucho menos esforzarse para alcanzar nuevos propósitos. En realidad una cosa quiere de nosotros el Señor. Que el Evangelio se haga vida en lo cotidiano del vivir, nada más que eso. 
Lo demás viene por contagio: Si voy notando que mi vida se ordena en la gracia, si los que me rodean tienden a mejorar su vida también, si las direcciones que tomo me llevan a buen destino, si los amigos que encuentro dejan una huella que vale la pena seguir, si noto que lo oscuro de ayer ahora es claridad, si hablo a mis problemas de Dios y le cuento lo grande que es Él, si veo que la vida es bonita y vale la pena vivirla, si veo que la gente es importante por ser persona y por hacerme notar que lo soy también, si Dios hace cada momento un cielo en la tierra; cómo no tener ganas de contárselo a quienes me encuentre.
Por esto procuro no faltar a mis Reuniones de Grupo, ¡Qué amigos!, con todas las cosas que posiblemente tengan que hacer vienen a darme una parte de su vida, ¡qué importante me siento junto a ellos!...
Por esto procuro asistir cada miércoles a la Ultreya, ¡Qué momentos!, desde cada rincón del Callao vivo asombrado que cada uno va llegando y en la Casa de Cursillos vamos tejiendo semana a semana este "Nuevo traje a la medida".
Qué sencilla razón para estar juntos, compartir la amistad en la persona de Jesús. Que todos se enteren que hoy me encontré con el Señor, que doy gracias por ser hoy el canal de la gracia para otros o por haberme negado a transmitirla. Más la amistad de Jesús no tiene límites: Siempre hay un propósito nuevo para mañana; procurar mejorar las cosas buenas e ir mejorando en lo que no es propio hacer.
¡Cómo no decir que los Cursillos de Cristiandad cambiaron mi vida!
¡Cómo no contar que Jesús me ama por ser persona!
¡Cómo no asombrarme de los detalles en la vida cotidiana!
¡Cómo no admirar allí donde otros solo miran!
¡Cómo no sentir tu amistad!
¡Cómo no desar vivir un día más!
¡Cómo no desearte que tú también vivas DE COLORES!

"Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos"
( Jn 15, 13 )

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