domingo, 27 de mayo de 2012

ESTE FUEGO EN LOS CURSILLOS SE LLAMA "AMISTAD"

En muchos lugares del mundo se ha recordado al Santo Espíritu del Señor, la promesa de Jesús al momento de la Ascención, aquel que nos descubrirá todo lo que Él nos ha enseñado, el que nos dirá todo lo que hemos de hacer.
En el transcurso de la Historia Sagrada los signos de su presencia han sido notorios, el Espíritu Santo ha dado muestras de su presencia entre los hombres: El nacimiento de la Iglesia, el impulso de los díscipulos, el crecimiento y expansión de los creyentes en Jesús, la unidad en la diversidad.
Ya con el paso del tiempo: la aparición de las órdenes religiosas que tanto bien le han hecho a la Iglesia en cada lugar donde han llegado (y siguen llegando aún), los dominicos, los franciscanos, los agustinos, etc., recordando a los de mayor arraigo e historia.
Con el Concilio Vaticano II, este abrir las ventanas  para que la Iglesia se "refresque", hizo notar a los hombres del segundo y tercer milenio esta "caprichosa" presencia del Espíritu Santo: la aparición de los Carismas. Sabemos todos del impulso que nuestros Santos Padres han hecho de esta nueva ola de amor de Dios, esta inundación de gracia que millones de hombres y mujeres han recibido. Esta corriente que peregrina "desde la piel del hombre al interior de él" y no al revés, esta alegría que impacta porque es nueva, fresca y sincera.
Este Epíritu que peregrina por el mundo se ha presentado con muchos nombres, como lenguas de fuego diversas que se posaron en hombres concretos y desarrollaron una nueva forma de hablarles del mismo Dios cada uno con un lenguaje distinto. A los "Partos", "medos" y "elamitas"; habitantes de "Mesopotamia", "Judea", "Capadocia", "el Ponto", "Asia", "Frigia", "Panfilia", "Egipto", "la parte de Libia fronteriza con Cirene", "forasteros romanos", "judíos y prosélitos, "cretenses y árabes"; todos han oído en este tiempo,cada uno en su propia lengua "hablar de las maravillas de Dios".
Los apóstoles recibieron este fuego que enciende la llama del AMOR, y en los sucesivos tiempos hombres concretos también lo han acogido.
CURSILLOS DE CRISTIANDAD, es un nombre de este gracioso Espíritu Santo, que quiso hablarles a los hombres de nuestro siglo con un lenguaje sencillo, cotidiano y ágil. Y mejor apóstol se eligió para hacérnoslo llegar, si antes se posó en los apóstoles que convivieron con Jesús, hoy, el nombre de este apóstol es EDUARDO  BONNÍN AGUILÓ.
También él se cruzó por esta autopista por donde cruzan los cristianos, y también se topó con la elección para recibir "un encargo del Señor": EXPLICARLE A LOS HOMBRES TODO LO QUE JESÚS NOS HABÍA ENSEÑADO.
Cursillos de Cristiandad recorre los cinco continenetes con carta de ciudadanía, transmitiendo la mejor noticia "QUE DIOS EN CRISTO NOS AMA", a través del mejor medio que es "LA AMISTAD", a lo mejor de cada uno que es "SU SER PERSONA". Y en cada continente, cada uno en su propia lengua viene todavía escuchando hablar de las mismas MARAVILLAS DE DIOS. 
Allí donde te encuentres, allí donde estés leyendo este escrito, has de saber que este mundo se nos ha dado como tarea, haber vivido esta experiencia de los CURSILLOS DE CRISTIANDAD, nos dicen que los hombres quieren seguir escuchando que "la vida es bonita, la gente es importante y que vale la pena vivir", que hemos recogido en el Testamento Espiritual de Eduardo Bonnín una responsabilidad grande, que nuestro Santo Padre Benedicto XVI ( y antes Juan Pablo II ) no se cansa de pedir: CONOCER EL CARISMA Y LA VIDA DE SU FUNDADOR. Para obrar con fielidad, al Evangelio y al método de los Cursillos de Cristiandad; sabiendo que la centralidad del método está en la persona y no en la estructura, y respetando las otras lenguas con las que el Espíritu sigue hablando a la Iglesia: LOS CARISMAS.

Hoy, en esta Solemnidad de Pentecostés, que mi voz se escuche en todas las lenguas....

DE COLORES !!!

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